Documentar antes y después para sostener hábitos
Fotografiar procesos, escribir pequeñas crónicas y recoger testimonios antes y después confirma avances, anima la participación y documenta acuerdos. Con ese archivo vivo, cualquier persona puede incorporarse, suscribirse, proponer mejoras y replicar prácticas en nuevos hogares, extendiendo el impacto positivo de manera generosa, transparente y medible.